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martes, 16 de abril de 2013

Tanques sudamerica (II)Blindados fabricados en el Brasil



por Luis Puesan


EE-9 Cascavel del Ejercito de Chipre. Foto FFAA Chipre 2006.

Reseñas Históricas
Durante mediados de la década de 1960 y principios de 1970, nacen en Brasil importantes empresas responsables de la producción de armamento moderno entre ellas las mas importantes están Embraer en la producción de aviones, Engesa en la producción de vehículos blindados y de combate, y Avibras en la producción de mísiles. Para mediado de la década de 1980, Brasil es considerado como un gran productor y exportador entre los países de la industria de defensa del mundo.
La empresa Engesa se aprovecha de la política internacional del gobierno brasileño de pertenecer a los países no alineados para producir vehículos blindados baratos, de buena calidad y fácil de mantener. Estos vehículos fueron orientados para los países con muy poco presupuesto para ofrecer una alternativa más económica a los vehículos ofrecidos por las empresas tradicionales. Engesa llega a exportar blindados a más de 20 países en el Medio Oriente, África y América Latina. Las ganancias por exportación de armas anual alcanzan unos 53 millones de dólares durante 1977-82, y en 1983-1988 sobrepasa los 122 millones de dólares.
El mercado mayor de los productos de Engesa fue el Medio Oriente, siendo Irak y Libia los clientes más importantes. La mitad de la producción total de armas producida en el Brasil era adquirida por Irak. Las ventajas de ventas de los blindados brasileños al gobierno de Sadam Hussein garantizaba los repuestos, entrenamiento de los sistemas mecánicos de los vehículos, y mantenimiento de los mismos incluyendo en el mismo campo de batalla durante la guerra entre Irak y Irán.
Para 1989, a finalizar la guerra con Irán, el gobierno Iraquí suspende la compra de armas brasileñas porque prácticamente Sadam no tenia dinero; afectando duramente el ingreso de divisas a Engesa y al Brasil. En 1991, Engesa y Avibras se declaran en bancarrotas. Como resultado Engesa fue desmembrada en pequeñas compañías y vendidas a intereses privados, las divisiones de desarrollo de armamentos fueron confiscadas por el gobierno federal brasileño y fueron transferidas a la empresa estatal IMBEL (Industria de Material Bélico do Brasil).

EE-3 Jararaca


EE-11 Urutu



Vehículos EE-3, EE-9 y EE-11
En los primeros años de la década de 1970, Engesa se lanza al desarrollo de carros blindados para el Ejército brasileño. La necesidad de remplazar los carros de asaltos norteamericanos M8 marca el inicio de la industria de fabricación de blindados moderna en Brasil. Engesa desarrolla tres modelos principales: el  vehículo blindado de reconocimiento EE-9 Cascabel de transmisión 6x6, el transporte de personal EE-11 Urutu y el vehículo de asalto ligero EE-3 Jararaca, una versión mas pequeña y limitadamente armado del EE-9, pero con transmisión 4x4. Los vehículos EE-9 y EE-11 tienen la capacidad de intercambiar componentes internos incluyendo el sistema de transmisión, aunque sus configuraciones externas y misiones de combate fuesen diferentes.

EE-3 del Ejército de Chipre armado con lanza misil Milan. Foto Ejercito de Chipre 2006


El primer prototipo del EE-9 fue completado en 1970 y fue bautizado con el nombre de una serpiente brasileña que nada tiene que ver con la serpiente de cascabel encontrada en Norte América. El pedido del Ejército brasileño no se hizo esperar, comenzando su producción del mismo en 1974 en la planta automotriz de Sao José dos Campos.
El blindaje de estos vehículos esta compuesto básicamente de una capa exterior de acero duro con otro interior de acero laminado blando; tratado térmicamente en vez de soldar las partes. El nivel frontal del blindaje estaba arqueado permitiendo una protección máxima al vehículo dentro de los límites de los diseños y el peso de los vehículos. Este blindaje fue desarrollado por la propia empresa Engesa junto la colaboración del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Sao Paulo.

La configuración del chasis del EE-3 y EE-9 ubica al conductor en la zona frontal izquierda, una torreta blindada en el centro, y el motor y transmisión ubicados ambos en la parte trasera. En el caso del EE-11, el motor esta localizado en el lado derecho del frente del chasis.



Como planta motriz estos vehículos usan dos tipos de motores, ambos de combustión diesel. Algunos vehículos se les instalan un motor Mercedes Benz OM 352 de carga turbo diesel de 6 cilindros con 172 caballos de fuerzas y 2800 rpm. Otros usan el motor General Motors Detroit Diesel 6V-53N o 6V-53T enfriado por agua de 6 cilindros con 212 caballos de fuerza y 2800 rpm. El motor de los vehículos EE-3 era el motor Mercedes-Benz OM314A de 4 cilindros.

El costo de manutención de los mismos era accesible y barato. Los repuestos automotrices se pueden obtener en cualquier localidad comercial donde se vendan repuestos y piezas para vehículos Ford o Mercedes Benz.

La suspensión de los vehículos fue diseñada por Engesa. Esta suspensión es llamada Boomerang y desarrolla una buena movilidad del vehículo en cualquier tipo de terreno en el mundo. Pero también fueron dotados por transmisiones automáticas de origen norteamericanas General Motors Allison MT643.

El EE-3 puede alcanzar 100 kilómetros por hora en carretera y una autonomía de 700 kilómetros. Posee una tripulación de 3 soldados: un chofer, un artillero y un comandante de vehículo.

EE-3 del Ejercito de Uruguay. Foto cedida por Gabriel Llado (SAORBATS • Página principal)


Los EE-9 Cascabel pueden alcanzar unos 100 kilómetros por hora y una autonomía de 880 kilómetros. El EE-9 puede atravesar elevaciones onduladas de hasta 1 metro y obstáculos verticales de 0.6 metros. No pueden atravesar trincheras anti vehículos. Su tripulación esta distribuida de la misma manera que el vehículo EE-3.

Los EE-11 Urutu poseen una velocidad de 105 km/h y una autonomía de 850 kilómetros. El personal de este vehículo es un chofer y un comandante de tropas mas once soldados completamente armados en la parte trasera del chasis.

Los primeros EE-9 eran conocidos como Cascabel MkI y estaban armados con el mismo cañón M3 de 37 mm de los carros de asalto M8, las subsiguientes versiones fueron armadas con un cañón francés DEFA de 90mm con torreta diseñada por Engesa. La versión de exportación es conocida como el Cascabel MKII. La diferencia entre ambas versiones era la torreta, la versión MKII poseía una torreta suiza fabricada por Hispano-Suiza H-90 en vez de la torreta brasileña y el armamento era el mismo.

EE-11 Urutu del Ejército Iraqui capturado por la Brigada Tigre de la 1st Cav. Div. US Army en 1991. Foto en el Base de la 1st Cav en EEUU.




Las otras variantes Mk III, IV y V estaban provistas de una torreta biplaza también diseñada por Engesa y armados con la versión brasileña del cañón ingles Cockerill MKIII de 90mm que era también producido por Engesa. Al lado del cañón esta montada una ametralladora interna de 7.62mm NATO y puede ser provisto de una ametralladora pesada MH2 de calibre .50 o una MAG o M60 de 7.62mm NATO en la parte superior de la torreta para ser operada por el comandante del vehículo. Normalmente, los vehículos EE-3 y EE-11 estaban armados con una ametralladora pesada MH2 de calibre .50 con 1000 balas. Algunas versiones de los EE-3 fueron provistas de lanza mísiles anti-tanques en la parte superior de la torreta, incluyendo el sistema Milán entre otros.

Las municiones disponibles para el cañón principal era de 24 proyectiles mas 20 proyectiles adicionales en reserva. El tipo de munición usada eran 90mm HEAT-T, 90mm HESH-T, 90mm Humo y 90mm antipersonal.
Los controles de adquisición de objetivos del cañón varían según la variante del vehículo o las modificaciones requeridas por los clientes. Como equipo opcional incluye un sistema de estabilización de tiro que le permite disparar en movimiento, un sistema de telemetría láser LV3 para adquirir objetivos localizado en el visor de tiro del artillero, sistemas de visión diurnos / nocturnos (para el comandante del vehículo, el artillero y el chofer) con un alcance de 2,000 metros, sistemas de protección en ambiente contaminado nuclear, químico y biológico y por último poseía un sistema de ventilación forzada.

Como medidas de protección pasiva, los EE-9 posee dos lanzadores con triple dispositivos de granadas de humo instalados uno a cada lado de la torreta. Los EE-11 poseen dos lanzadores con doble dispositivos de granadas de humo localizados cada uno en los lados del chasis. Todos los vehículos tenían un elemento común de ajuste de los neumáticos para regular la movilidad del vehículo en diferentes terrenos. Sin embargo los vehículos EE-3 y EE-9 carecen de capacidad de operar en agua. Pero el EE-11 puede operar como anfibio a una velocidad de 8 kilómetros por hora.

Para el principio del año 2000, los vehículos EE-9 comienzan a ser retirados del Ejército brasileños y en la actualidad están en servicio en las unidades blindadas de la zona Austral del Brasil. Se espera que sea reemplazado pronto para cuando se publique este artículo.
En términos de exportación, el éxito de estos vehículos varía mucho. Por ejemplo, los modelos EE-3 y EE-11 se han exportados exitosamente, aunque el EE-9 tuvo un éxito aun mayor de venta al nivel mundial. Los países donde se han exportados el EE-9 son Bolivia (24), Chile (106), Colombia (128), Chipre (124), Ecuador (32), Gabón (12), Irak (364), Libia (400), Uruguay (15), Surinam (6), Paraguay (28), Zimbabwe (90), Uruguay (15) entre otros países, con un total de 19 países. El EE-11 Urutu se ha exportado a Irak (148), Dubai (132), Jordania (82), Colombia (56), Libia (40), Venezuela (38), Chile (37), Ecuador (32), Angola (24), Tunesia (18), Surinam (16), Bolivia (12), Paraguay (12), Gabón (11) y Zimbabwe (7). Después de la desaparición de Engase a principio de 1990, los vehículos usados en Chipre, Bolivia, Colombia, Paraguay, Ecuador, Uruguay, Jordania, Dubai, Surinam, Tunesia, Venezuela, y Zimbabwe han podido mantenerse en operación continua y se han suplido partes del Brasil sin restricciones. Se cree que Libia aun conserva la mitad de sus vehículos Mientras los vehículos de Irak casi todos han sido destruidos en combate, capturado por Irán durante la guerra entre ambos países o están en desuso.
El EE-9 entro en combate con las unidades de reconocimiento blindado de Irak en la guerra librada con Irán y durante la guerra del Golfo Pérsico de 1991. Pero su primer bautizo de fuego fue en el conflicto fronterizo entre Libia y Egipto en julio de 1977. Unidades de reconocimiento usando su nuevos vehículos EE-9 atacaron con éxito una incursión de tropas paracaidistas egipcias en territorio libio. Esta acción despertó gran interés en Sadam Hussein en adquirir equipos militares brasileños para su Ejército. En Latino América el Ejército colombiano es uno de los pocos que ha usado sus blindados en combate contra la guerrilla.

EE-17/EE-18 Sucuri
Para finales de los años de la década de 1970, Engase desarrolla una versión caza tanque basado en el EE-9/EE-11 conocida como el EE-17 Sucuri I. El primer prototipo de este vehículo es armado con la misma tortea del tanque suizo Sk-105 Kurassier, cual estaba armado con el cañón francés F1-12 de 105mm. Este modelo solo se construye un prototipo y el proyecto es abandonado. Luego se reactiva varios años después como el EE-18 Sucuri II. Esta versión era un diseño totalmente nuevo y estaba armado con el cañón italiano Oto Melara de 105mm, que es una variante copiada del modelo ingles L-7, que también es usado por los tanques norteamericanos M-60A3 comprados por Brasil. Al igual que su predecesor este prototipo fue abandonado ante las dificultades económicas que la industria de armamento brasileña encontró al principio de 1991.

EE-17 Sucuri. Foto Engesa



MB-3 Tamoyo

Los vehículos blindados en el Brasil no solamente son fabricados por Engesa, también hubieron otras dos empresas dedicadas a desarrollar blindados: Biselli y Bernardini. Uno de los proyectos más ambicioso de estas empresas era el desarrollo y la producción de un tanque moderno fabricado completamente en Brasil. Esta idea no fue desarrollada completamente hasta principios de la década de 1980. La compañía Bernardini estudio la posibilidad de crear un tanque para el Ejército brasileño, y este estudio fue llamado inicialmente X-30. En él se basan los requerimientos básicos para construir el vehículo. Según los cuales determinaban que el vehículo no debería pasar de 30 toneladas de peso, y tenia que ser capaz de ser transportado en el sistema de ferrocarril del país.

Los ingenieros de Bernardini en una visita a los Estados Unidos, estudiaron el concepto de construcción del vehículo de control de mando norteamericano XM4, derribado del proyecto del Tanque Ligero XM8 del Ejército americano. Estos antes de visitar los Estados Unidos, habían visualizado la colocación del motor en el frente del chasis en la misma posición que los alemanes habían desarrollado el vehículo de transporte blindado Marder. Pero habían abandonado la idea. Los ingenieros brasileños en vez siguieron el patrón de diseño de los vehículos norteamericanos cuales tenían el motor en la parte trasera, y basándose en este concepto, logran fabricar una maqueta real del vehículo usando componentes del tanque M-41 Walker Bulldog existente en el inventario del Ejército brasileño, incluso lograron armarlo con un cañón de 76mm y su silueta era bastante moderna y aerodinámica, similar al XM8.

MB-3 Tamayo. Foto Exercito do Brasil


En mayo de 1984, el primer prototipo es fabricado y se le asigna el nombre Tamayo I en honor a una tribu de aborígenes guerreros de la Amazona. Este prototipo tenía todos los requisitos de los estudios iniciales y también exigidos por el Ministerio del Ejército. El objetivo principal era de fabricar un tanque localmente con la mínima dependencia de partes extranjeras y compatibles con los M-41 tanques ya existente. El cañón de 90mm era el mismo usado en el M41, su planta motriz era un motor diesel sueco Scania DSI 14. La silueta del Tamayo I era baja, y en algunos aspectos mejor configurado que el M41.



Después de hacer cuantiosa pruebas al prototipo inicial, el proyecto pronto pasa a la segunda fase. El segundo prototipo. Se fabrica el Tamayo II, este solo difiere de la primera versión en componentes internos. Ambos prototipos eran tan similares que era difícil hacer una diferencia entre ellos. El cambio externo no ocurre hasta la fabricación de la versión III. Este fue armado con el cañón de 105mm L7 británico, su transmisión era la misma usada en el vehículo Bradley americano, General Electric HMPT-500-3 que fue conectada al motor sueco en Brasil por los ingenieros. Esto fue un logro de la ingeniería brasileña pues pudieron poner a funcionar dos componentes totalmente fabricados para vehículos diferentes.

La versión III fue equipada con modernas computadora balísticas ayudada con visión térmica y telemetría láser. El cañón estaba estabilizados al sistema electrónico y le permitía dispara el cañón en movimiento. Su peso era de 31 toneladas totalmente armado y equipado. Sin duda uno de los tanques ligeros mas modernos del mundo, superando al M41 en calidad, velocidad y poder de fuego.

Por mala fortuna, el proyecto fue olvidado al comienzo de la década de 1990 como consecuencia a la pérdida de interés de los políticos brasileños en la industria de defensa del país ante el fracaso de Engesa con el tanque pesado Osorio (leer abajo). Aun más mala suerte para Bernardini, la posible venta en el extranjero del Tamoyo fue imposible. Finalmente el Ejercito brasileño opto por comprar tanques en el extranjero por razones presupuéstales y estos factores contribuyeron a que el proyecto fuera abandonado. Un total de 3 prototipos fueron construidos y 50 chasis sin completar. Un modelo completamente terminado esta o estuvo como monumento en la entrada del cuartel general del 3º Regimiento de Tanques. Para 2001 Bernardini deja de existir como empresa, la cual se había dedicado en la producción de vehículos blindados desde 1912. El Ejercito brasileño hizo totalmente lo opuesto de su política de no depender de blindados fabricados en el extranjero; en vez de comprar los tanques Tamayo, eligieron comprar tanques de segunda mano Leopardo A1 y M-60A3.

EE-T1 Osorio

En 1982, Engesa se propone a expandir sus diseños al mercado de producción de tanques pesado. Para ese año, se desarrolla el concepto de un nuevo tanque ligero de batalla en Brasil, el MB-3 Tamoyo. La oportunidad para lanzarse a la fabricación de un tanque llega cuando Arabia Saudita comienza a hacer planes para adquirir un nuevo tanque pesado de batalla para remplazar los tanques franceses AMX-30. En un principio, el gobierno saudita estaba interesado en el tanque alemán Leopardo 2, este ya había comenzado a producirse para mediados de la década de 1980. Sin embargo, el gobierno alemán tenía prohibido vender armamentos a países que no fuesen miembros de la OTAN. Esta decisión deja el campo libre a Engesa para desarrollar una propuesta al reino Saudita.

Engesa en un principio hace contacto con la compañía alemana que diseña el Leopardo, Tyssen-Henschel, pero el gobierno alemán interviene y prohíbe la transferencia de tecnología al Brasil. Ante la negación del gobierno alemán, la empresa Engesa decide en hacer el proyecto por entero, decisión que mas adelante resulto desastrosa económicamente para Engesa.



Los parámetros impuestos por el Ejército brasileño para la construcción del nuevo tanque estaban basados básicamente en la logística y movilidad requerida del vehículo en Brasil. El tanque no debía pesar más de 36 toneladas, ser ágil y tener poder de fuego. Para Engesa el tanque era prácticamente imposible de diseñar y el peso requerido estaba por debajo del peso para ser considerado como un tanque de primera línea. El tanque ruso T-72 era el tanque de primera línea con menor pesaba, 44.5 toneladas; mientras que el británico Challenger era el tanque mas pesado en esa época con un total de 62 toneladas. Estos dos tanques representaban los extremos de la escala de peso para desarrollar un tanque de batalla de primera línea. Otras de las dificultades era la imposición de un ancho de 3.20 metros requerido por el Ejército brasileño. Esta restricción era la misma impuesta para el vehículo Tamoyo en el sistema de ferrocarril del país. Sin embargo, los ingenieros de Engesa abandona la restricción del peso y llegan a la conclusión de desarrollar un tanque de por lo menos de 42 toneladas de peso y adoptan el ancho de 3.20 metros requerido por el Ejercito. El tanque fue desarrollado para dos tipos de torreta: la versión brasileña y de exportación estaría armada con un cañón largo de boca ancha de 105mm y la versión Saudita armada con un cañón largo de boca ancha de 120mm. Se le asigna el nombre de EE-T1 Osorio; pero la versión Saudita sin embargo fue llamada EE-T2 Osorio.



Engesa desarrolla el primer prototipo del chasis en un año y se le instala una torreta producida por la compañía inglesa Vickers Defense Systems con la adaptación de un cañón L5 ingles de 105mm NATO con 45 proyectiles abordo. También los ingenieros hacen todos los cálculos para en un futuro adaptar el cañón alemán de 120mm L/44 Rheinmetall. La selección del cañón L5 fue una decisión bastante acertada porque muchos de los tanques en los ejércitos del mundo usan ese cañón, y tiene un costo bastante razonable y sus municiones son abundantes.

La segunda torreta fue desarrollada para la futura venta del tanque al Ejército de Arabia Saudita. La tortea diseñada por Vickers se le instala el cañón francés GIAT G1 de 120mm y llevaba unos 40 proyectiles abordo. Este cañón era el único de semejante calibre disponible en eso momentos y que podía ser montado en un tanque de 42 toneladas.

Ambas torretas poseían una ametralladora de 7.62mm NATO al lado del cañón principal, una ametralladora pesada MH2 de calibre .50 y otra de 7.62mm NATO en la cubierta principal de la torreta. Los proyectiles del L5 incluían APDS, APDSFS, HEAT, HESH y Humo. Los del GIAT francés incluían municiones de proyectiles tipo: APDSFS-T Y HEAT-MP. Todas las municiones de ambos cañones serian producidas bajo licencia por Engesa en Brasil.

El control del tiro del cañón era completamente computarizado usando un periscopio belga tipo LRS-5DNLC con telemetría láser y el comandante del vehículo usaba un periscopio tipo LRS-5DN. El control de disparo era completamente estabilizado al chasis permitiendo disparar el cañón a alta velocidades al igual que el Leopardo 2 alemán, el Abrams norteamericano y el Challenger ingles.

El tanque estaba completamente protegido para combatir en un ambiente nuclear, biológico o químico, y sistema de ambientación de la tripulación le permitía operar el vehículo en cualquier clima en el mundo. El blindaje era compuesto fabricado en una combinación de aluminio/acero y fibra de carbón protegido por cerámica laminada. El blindaje según Engesa, era inmune contra municiones de HEAT (Alto explosivo anti-tanque) usadas por los misiles anti-blindados existentes en ese tiempo.
El Osorio se caracterizaba principalmente por su movilidad y su poder de fuego que sobrepasaba a muchos de los tanques en servicio de igual peso y categoría existente en el mundo. Sin embargo, el jugoso contracto de 318 tanques para Arabia Saudita que Engesa pretendía adquirir se fue al olvido cuando el gobierno Saudita elige el tanque norteamericano General Motors M1Abrams. Sin duda los norteamericanos ejercieron ahí su poder "diplomático" con el reino Saudita.





Para 1986, Engesa había gastado mas de 100 millones de dólares en el desarrollo del tanque, y fue imposible encontrar un comprador en el mercado internacional, bien a pesar que este tanque contenía los últimos adelantos de sistemas computarizados y de armamentos de la época. Irak se interesó en el mismo para sustituir todos los anticuados tanques rusos, pero abruptamente la guerra de Golfo Pérsico de 1991 termino toda la esperanza de venta del tanque. Engesa también intento de competir con General Motors en proveer una versión mejorada de este tanque a Arabia Saudita durante y después de la guerra con Irak en 1991, pero relaciones existentes entre Arabia Saudita y Estados Unidos impidieron nuevamente la venta.

Durante la década de 1990, después de la desintegración de Engesa, el gobierno brasileño decide comprar tanques Leopardos 1A1BE que pertenecían al Ejercito Belga. Unos 87 tanques son convertidos en la versión brasileña Leopardo 1A1BZ. También se adquieren en Bélgica algunas versiones de entrenamiento de chofer y 4 tanques de remolque HART basado en el Leopardo 1. Estos últimos son modificados por la compañía brasileña Sabiex para acomodar los requerimientos del Ejercito del Brasil.

Para 2003, la industria de blindados del Brasil solo se limitaba en la producción de repuestos y piezas requeridos por el Ejercito brasileño y ejércitos extranjeros para mantener las unidades existentes que fueron construidas por Engesa y otros durante 1970 a 1990.

Pero ultimamante la historia parecería que va a ser otra.

Recursos usados:

- Jane's Fighting Vehicles 2000, 1980, 1985
- Armas de Guerra do Brasil, Editora Nova Cultural Ltd. Sao Paulo, Brasilm 1989
- MBT Osorio por Reginaldo da Silva Bacchi
-Articulo PRODUTOS "MADE IN BRAZIL" AS EXPORTAÇOES DA ENGESA E SEUS REFLEXOS NA ATUALIDADE por Carlos Stephani Bastos, publicado en Defesanet el 11 de marzo de 2003.
- Gracias a Christian Villada de saorbats.com por ceder una de las fotos de su portal

Fuente: Fuerzas Armadas Dominicanas
FDRA

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